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Comer diariamente frutas y vegetales de cinco grupos cromáticos garantiza el consumo de vitaminas, minerales, antioxidantes y fitoquímicos necesarios para la salud.
María Ángela Valbuena
Diario El Universal
Se ha dicho hasta la saciedad que las frutas y
hortalizas son indispensables en nuestra alimentación. Proporcionan
pocas calorías (menos de 70 Kcal por 100 gramos de parte comestible) y
grasas saturadas (menos del 1 % de su peso, con algunas excepciones) y
su contenido de fibra produce una sensación de saciedad, contribuyendo
a disminuir el apetito. Libres de colesterol, ricas en vitaminas y
minerales, poseen además fitonutrientes -como los compuestos
carotenoides,
los fenólicos, los glucosinolatos y los
fitoesteroles- que pueden ofrecer protección frente a enfermedades como
las cardiovasculares, los trastornos digestivos, algunos tipos de
cáncer y enfermedades neurodegenerativas, además de ayudarnos en la
lucha contra el sobrepeso y la obesidad.
Las
hortalizas conforman un grupo de alimentos muy variado, ya que la parte
comestible es diferente en cada caso: hojas (espinacas, acelgas,
lechuga o escarola), raíces (zanahoria, remolacha, rábano o nabo),
flores (alcachofa, coliflor, brócoli), tallos (cebollín, apio,
espárragos), tubérculos (papas, yuca, ñame) y bulbos (ajo, cebolla,
puerro). Son alimentos accesibles y de fácil preparación;
bien
aceptados por las personas mayores, básicos durante la edad adulta e
imprescindibles para la formación de buenos hábitos alimentarios
durante la infancia y adolescencia.
Sin
embargo, las principales fuentes de calorías para los venezolanos son
aportadas por los cereales (arroz, maíz y avena), azúcares y miel y las
grasas visibles, que en conjunto constituyen el 70% del aporte
energético total per capita diario; mientras que los lácteos, las
carnes, las frutas, las raíces y los tubérculos son percibidos como
"calorías caras". Así lo explica la doctora María Soledad Tapia,
representante de "5 al día" en el Instituto de Ciencia y Tecnología de
Alimentos de la Facultad de Ciencias de la Universidad Central de
Venezuela.
El consumo
insuficiente de frutas y hortalizas constituye el quinto de los 10
factores de riesgo de mortalidad global después de la alta presión
arterial, el colesterol alto, la obesidad y la inactividad física,
según un documento publicado en 2003
por la Organización Mundial
de la Salud bajo el título 'Dieta, Nutrición y Prevención de
Enfermedades Crónicas'. Se estima que la baja ingesta de estos
alimentos es responsable del 31% de las cardiopatías isquémicas, 11% de
los accidentes cardiovasculares y del 5% al 12% de todos los tipos de
cánceres, y su consumo
en las cantidades debidas podría salvar hasta 2.7 millones de vidas al
año. "Nuestro país no escapa de la epidemia mundial de enfermedades
crónicas no transmisibles, y sus hábitos alimenticios no son los más
adecuados", apunta Tapia.
Cinco al día
Siguiendo los lineamientos de la OMS y la Organización de las Naciones
Unidas para la Agricultura y la Alimentación FAO , la iniciativa "5 al
día" recomienda consumir diariamente cinco raciones de frutas y
hortalizas -equivalente a 400 gramos-, excluyendo la papa y otros
tubérculos ricos en almidón. Presente en varios países de América y
Europa, el programa es impulsado en Venezuela por
la UCV , el Centro de Atención Nutricional Infantil de Antímano
(CANIA), la Fundación Tecnohumano y la Sociedad Anticancerosa, entre
otras instituciones, además de contar con aliados tanto en el sector
privado como el oficial. Su objetivo es promover la producción y
consumo de frutas y hortalizas, además de la educación de la población
en cuanto a sus hábitos alimentarios y estilos de vida saludables.
Carlos Rivas, Gerente de Responsabilidad Social de Supermercados
Unicasa, señala que "se trata de buscar que el consumidor -que ahora
posee un mayor poder adquisitivo- lo haga de manera responsable."
Las
frutas y vegetales pueden adquirirse en varias presentaciones: frescas,
enlatadas, congeladas y en jugo. Para asegurarse una dieta sana, "5 al
día" ofrece la Guía de los Colores, que consiste en seleccionar
alimentos de cinco grupos cromáticos: verde, rojo, blanco, azul /
morado y amarillo / naranja. Esta herramienta se basa en los estudios
que indican que la pigmentación de las frutas y hortalizas está
generalmente asociada a sus compuestos bioactivos; por ejemplo: los
alimentos rojos, como el tomate son ricos en licopeno mientras que los
verdes contienen glucosinolatos. Así, la combinación de alimentos de
los cinco grupos garantiza al organismo los fitoquímicos y
micronutrientes que requiere:
- Verde
Luteína y Zeaxantina: nabo, repollo, mostaza (verde), col rizada,
espinaca, lechuga, brócoli, guisantes, kiwi, melón.
- Indol: brócoli, repollo, coles de Bruselas, acelgas, cardo suizo, nabos, colinabo, berro, coliflor, col rizada.
• Vitamina K: espinaca, cardo suizo, col rizada, coles de bruselas,
nabo (parte verde), berro, endivia, lechuga, mostaza (verde), repollo.
• Potasio: vegetales verdes (frondosos), brócoli.
- Rojo
Vitamina C: patilla, arándanos (baya), pomelo rosado, frambuesas,
fresas, col roja, pimentón rojo, rábanos, tomates.
Antocianinas: frambuesas, cerezas, fresas, arándanos, remolachas,
manzanas, col roja, cebolla roja, habas de riñón, habas rojas.
- Blanco
Alicina: ajo, cebollas, puerros, cebollín, ajoporro, cebolletas
Azul / Morado
- Antocianinos y vitamina C: Arándanos, zarzamoras, uvas moradas, grosellas negras, bayas del saúco.
• Compuestos fenólicos: Ciruelas secas (pasas), pasas, ciruelas, berenjena
- Naranja / Amarillo
Betacaroteno y vitamina A, Licopeno: Zanahorias, batatas, calabaza,
melón cantalupo, mangos, albaricoques, melocotones, Tomate, papaya.
Bioflavonoides y vitamina C: Naranjas, pomelo, limones, mandarinas,
naranjas clementinas, melocotones, papaya, albaricoques, nectarinas,
peras, piña, pasas amarillas, pimienta amarilla
- Potasio: Plátanos, naranjas, pomelo, limones, piña, albaricoques
Además de estos componentes, las frutas y hortalizas aportan al
organismo una buena cantidad de fibra que, al no ser digerible, ayuda
al movimiento intestinal y sirve de sustrato a bacterias benéficas que
allí habitan.
Conservar los nutrientes
Es importante enjuagar con abundante agua los alimentos antes de su
preparación y consumo, de manera de eliminar la tierra y los insectos
que puedan tener. Al menos una de las raciones diarias de hortalizas
debe ser consumida en crudo, por ejemplo en forma de ensalada. En
cuanto a los métodos de cocción, seleccione aquellos que garanticen la
máxima conservación de los nutrientes, como el horno, la plancha o el
vapor.
La mejor forma de comer las frutas es al natural, ya sea entera o en
jugo. Una buena idea es agregarla a la ensalada o el cereal. Algunas
como el cambur, la manzana y la pera resultan deliciosas al horno o
preparadas en forma de puré y compotas, sobre todo para los niños más
pequeños.
Para conservar mejor y por más tiempo sus frutas y hortalizas, deseche
cualquier envoltorio que le impida respirar y almacene en un lugar
fresco o en el refrigerador, dependiendo del caso. Los expertos ofrecen
estas recomendaciones:
- Lave las verduras con agua, sin dejarlas en remojo.
- Cocine al horno, hervidas o al vapor y con piel siempre que sea posible.
- Córtelas en trozos grandes para conseguir la menor superficie de contacto con
el agua.
- Utilice una mínima cantidad de agua y cueza en recipientes cerrados.
-Añada unas gotas de limón o de vinagre siempre que la verdura lo permita; el medio ácido protege a las vitaminas.
- Controle el tiempo dependiendo de la verdura para evitar el recocido (adquiere un color desagradable).
- Aproveche las sustancias solubles empleando el líquido de cocción para sopas
o purés.
- No utilice bicarbonato en la cocción: aunque aumenta el color verde, favorece la destrucción de las vitaminas.
- Los calentamientos sucesivos de las verduras ya cocidas provocan pérdidas importantes de sustancias nutritivas.
-Una porción es igual a:una fruta de tamaño
mediana(pera,manzana,naranja) o una rodaja grande de melón, patilla o
piña;una taza de vegetales crudos;media taza de vegetales cocidos y un
cuarto de taza de frutos secos.
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